miércoles, 20 de febrero de 2013

Música



Cuando te pienso

siento música por mi cuerpo

Vibra mi piel, cantan mis recuerdos,

llora tu olvido, se emociona mi alma

con cada una y todas las sensaciones que recuerdo

Música

la de tus caricias, de tus besos

de tu mirada, de tus palabras

Esas caricias que me robaste,

los besos que me quitaste

la mirada que ya no encuentro

las palabras que extraño

A cada uno de ellos

los siento

Música

La que apasionó nuestros encuentros

la que quiso reemplazar tus ausencias

Música en el alma, en el corazón

Música en nuestros cuerpos

que estuvieron juntos, muy juntos

música en la distancia, en el silencio

música en lo que fue y en lo que pudo ser

y no fue...

Música...

Siempre estuvo

Por qué cuando decimos que queremos volver a enamorarnos nos referimos a una persona que no conocemos ¿por qué no decir “volver a enamorarnos de nuestra pareja ”?

Ayer, una muy querida amiga me decía, que sus hijos eran grandes, que ya no estaban en la vorágine junto a su marido de resolver los problemas de sus hijos. Que se habían ido de su casa con sus respectivas parejas y que sentían que la casa había quedado vacía. Y me decía por útimo, "ahora tenemos que volver a enamorarnos", refiriéndose a su marido.

Encontré tanta realidad en sus palabras, porque pensé que con hijos o sin hijos, a veces vamos distraídos por la vida, viendo luces que se apagan casi sin encenderse y esperando aquello que jamás llegará y nos distraemos de nuestro camino, de nuestro compañero de vida, de esa persona que nos acompañó en tantos momentos lindos y en tantos otros de los queremos olvidar..

Esa persona que nunca dejó nunca de amarnos.

Hoy le decía a mi marido, volvamos a enamorarnos y me dijo "el amor está, siempre estuvo"

Victor Hugo



Poeta, dramaturgo y novelista francés. Nació en Besançon en 1802.

Transcurrió su niñez en Francia, Italia y España.

En París, en 1815 concluyó su educación, con orientación a la literatura.
El primero de sus libros de poemas, "Odas y poesías diversas"- 1822- lo convirtió en una de las figuras más trascendentales del romanticismo francés. Fue designado Par de Francia por el Rey Felipe de Orleans, pero la revolución de 1848 fue la causa primoridial para convertirse en un importante defensor de la república, por lo que tuvo que exiliarse en Bélgica y Gran Bretaña, durante más de 10 años.

Se destaca entre sus grandes y numerosas creaciones "El jorobado de Notre Dame" en 1831, y "Los miserables" en 1862, entre otras, siendo su gran aporte a la literatura universal.

Falleció en el año 1885, a la edad de 83 años, en París.


Angela

Angela quería llamarlo por teléfono…

Ese día, estaba en su casa revisando los capítulos de su vida...

La suya era una vivienda sin lujos, tal vez un poco desteñida por el paso del tiempo pero tenía la luz suficiente que necesitaba para vivir.

Un limonero y un durazno se encontraban en el pórtico de su casa, dando así un toque acogedor a la entrada, por la que habían transitado tantos amigos.

No recordaba muy bien su número telefónico y un temblor se apoderó de sí…

Miraba el abanico colgado en la pared del living, de fondo pintado en dorado con flores en tonos pasteles que había traído de su viaje a Nueva York. Pensó en sacarlo…en él se traslucían muchos recuerdos.

Decidió pintar su casa y cambiar el blanco frío de sus paredes por otros colores más cálidos, sin embargo se dió cuenta que la tristeza no estaba fuera sino dentro…sintió desconsuelo y recordó todos los momentos difíciles que había pasado y cómo los había enfrentado…se sintió valiosa.

Pensó en lo que le diría…

Miró su biblioteca que albergaba tantos libros, tomó uno de ellos y se quedó con una poesía de Neruda: “Es tan corto el amor y tan largo el olvido”. Pensó en analizar lo que había aprendido en su vida y lo que aún podría cambiar. Se concentró en su infancia y recordó su pequeña casita de muñecas en la que fue tan feliz…tanto le se la había pedido a su papá, que él trabajó con mucho esfuerzo para poder regalársela. De pequeña, se mudaron a una casona con un jardín inmenso y allí se zambulló en la fantasía de sus juguetes y sus sueños.

Cuanto camino recorrido y aún así, tanto sin descubrir.

Recordó su frialdad y la ligereza con que la había tratado…

Fue en ese instante en que vio un álbum de fotos y curiosamente comprobó que sólo había fotografías de sus momentos felices…ni siquiera una última foto de sus padres en su larga enfermedad. Sintió las risas de sus sobrinos que querían "escaparse" de la fotografías y sonrió y se quedó un largo rato en esa imagen que le transmitía vida.

Lo había tenido todo y había perdido mucho pero creía en los designios de Dios.

Sabía que él nunca cambiaría…

Se detuvo en su infancia y en sus primeros años de su juventud y una cálida brisa sintió en su alma. Se abrazó a ella y escuchó la música de su radio que estuvo toda la tarde encendida, sin embargo sólo un tema le llamó la atención: “Smile.”

Pensó en el abandono, en la indiferencia, en la desesperación que habitaba en su mundo. Ella siempre había sido una mujer con ilusiones y sueños y no pensaba renunciar a ellos en lo que le quedaba de vida.

Ya no le llamaba la atención lo injusto que había sido todo… lo equivocada que estuvo al elegirlo y creyó que se lo diría ese día...

Vio cómo se reflejaba en un espejo la tristeza de su mirada. Ella que siempre transmitía paz y brillo; esta vez estaba opacada y un halo de resignación y angustia se había impregnado en su rostro.

De repente, se dio cuenta que la felicidad estaba en lo más simple de la vida y que podría llegar a vivir hasta el infinito, que en la eternidad estarían los recuerdos de lo que vivió, de lo que tal vez creyó vivir y sentir y de lo que verdaderamente sintió y tuvo una sensación nueva y extraña que le dio paz.

Por fin, escuchó su voz…

Entendió que sería feliz con ella misma, con sus recuerdos, con sus fantasías y también con sus logros y sus fracasos. Sintió alegría y se dio cuenta cuánto tenía…se tenía a ella misma.

Lloró y sintió más calma

Prefirió callar...y cortó.

Salvatore Donadío